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Aldeanueva del Codonal

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El Valle del río Voltoya - Campiña Segoviana

Comarca: Segovia Oeste - Campiña Segoviana

Martín Muñoz de las Posadas - Juarros de Voltoya - Melque de Cercos - Aldeanueva de Codonal - Aldehuela de Codonal -  Moraleja de Coca - Santiuste de San Juan Bautista -  Coca

Esta ruta por el Valle del Voltoya nos acerca y descubre la zona más occidental de la Campiña segovina. Seguiremos el curso del río hasta llegar a la villa de Coca, lugar en el que finalmente confluyen sus aguas con las del río Eresma.

Iniciamos la ruta en la localidad de Martín Muñoz de las Posadas. La gran amplitud de su plaza mayor nos da una idea de la importancia económica que antaño tuvo el pueblo. Tanto es así que en el año 1569 Felipe II, a petición del Cardenal Espinosa, le concedió el derecho a celebrar una Feria Franca, con mercado los lunes y un día de feria anual en septiembre. Aún se conservan algunas casas porticadas alrededor de la plaza, entre ellas, el Ayuntamiento.

Al otro extremo de la plaza se levanta la Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Es una impresionante construcción de estilo gótico postmedieval con elementos renacentistas, en su interior destaca una obra de El Greco, La Crucifixión, pintura realizada entre 1590 y 1596. Atesora un rico conjunto de retablos e imágenes de distintas épocas. En un lateral del prebisterio se encuentra el sepulcro del Cardenal Espinosa, presidió el Consejo Supremo y Real de Castilla siendo el ministro predilecto de Felipe II.

Junto a la plaza Mayor se levanta el Palacio del Cardenal Espinosa, construido entre los años 1569 y 1572. Se articula entorno a un patio central de estilo renacentista, porticado con columnas de piedra, de dos alturas y con una gran escalinata. En una de las alas se encuentra el Colegio Publico.

Seguimos nuestro recorrido saliendo del pueblo en dirección a Juarros de Voltoya. Enseguida parte un camino a nuestra derecha que baja a la Ermita de la Virgen de la Cabeza y al Molino de la Irvienza. Junto a las ruinas del molino se conserva un puente medieval de arcos apuntados con fábrica de ladrillo. Desde aquí parte una ruta de senderismo hasta el puente de la carretera de Sanchidrián a Jememuño, en las proximidades de de Moñibas, uno de los antiguos caserios de la Abadía de Párraces. Este recorrido suave nos permitirá disfrutar del paisaje de la vega del río Voltoya.

Proseguimos el itinerario en dirección a Juarros de Voltoya atravesando las grandes extensiones de pinares resineros.

A la entrada de Juarros de Voltoya las aguas del río se detienen en un embalse que invita a pasear por su entorno. Las espadañas y el carrizo circundante ofrece refugio a multitud de aves; azulones, somormujos, zampullines y otras aves acuáticas. Entre las casas del pueblo aún se mantienen algunas construcciones tradicionales que alternan en sus muros las pizarras con las cuarzitas.

Sus calles fueron paso habitual del ganado que atravesaba el pueblo en su recorrido por la Cañada Real Leonesa Oriental. Había un descansadero donde pastores y rebaños solían pasar la noche. Continuamos por la carretera de Santa María hasta llegar al siguiente pueblo.

A la entra de Melque de Cercos se levanta la Ermita de Nuestra Señora de la Antigua. Sus calles todavía conservan el encanto de los pueblos de la campiña y son muchos los muros y viviendas que mantienen en su construcción las pizarras y cuarzitas tan características de esta zona. La Iglesia parroquial de San Esteban se levanta junto a la carretera. En uno de los extremos de la población se encuentra la Ermita de Santa María, una pequeña construcción románica recientemente restaurada tras perder su techumbre. Fue declarada Monumento Histórico-Artístico en 1983, actualmente se utiliza como sala de exposiciones.

Tras pasear por las calles del pueblo, nos podemos acercar a la Fuente Pelencha situada a las afueras del pueblo. El esqueleto de su bóveda románica aún se mantiene en pie entre los campos de cereal.

Continuamos por la carretera hasta el siguiente desvío que tomaremos a la izquierda en dirección a Aldeanueva de Codonal. A ambos lados veremos pinares resineros que aún hoy son trabajados, unos potes en los troncos de los pinos recogen la miera -trementina de pino- que se desliza lentamente.

Una vez cruzado el arroyo de las Cercas pronto la carretera atraviesa el trayecto de la cañada real y pasa sobre el río Voltoya. A la izquierda veremos dos enormes pinos piñoneros y junto a ellos la Ermita barroca de la Virgen de Pinarejo. Continuamos nuestra ruta hasta Aldeanueva.

Aldeanueva del Codonal se levanta junto a campos de cereal y viñedos de la denominación de origen rueda. Los suelos arenosos se mezclan con los cantos rodados o ‘codones’ que dan nombre al pueblo. Las calles del pueblo se impregnan de aroma a pinar y a lavanda, destaca la espadaña de la Iglesia de San Miguel Arcángel de fábrica barroca y planta de cruz latina. La portada avanza y se separa del cuerpo de la nave, una singularidad que también se aprecia en otros templos barrocos de la Campiña.

Desde Aldeanueva, una variante de la ruta nos acerca a la otra población del término, Aldehuela del Codonal. Las viejas bodegas subterráneas junto a un minúsculo humedal componen una estampa pintoresca. El paseo hasta el río Voltoya es corto y nos permite disfrutar del paisaje pinariego. De vuelta a Aldeanueva de Codonal, cogeremos la carretera que sale en dirección norte para dirigirnos por una pequeña carretera hacia Moraleja de Coca, abandonamos la tierra de Arévalo para adentrarnos en la de Coca.

La tradición vitivinícola de Moraleja de Coca se pone de manifiesto en la innumerables bodegas tradicionales que horadan el cerro de San Pedro. Por el diccionario Madoz, se sabe que a mediados del siglo XIX eran 49 las bodegas activas en Moraleja. Entre sus calles destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. A escasa distancia del pueblo, junto a la carretera que conduce a Nava de la Asunción, se alza el Cerro de la Cuesta Bernal, desde cuyas alturas se domina el valle del Voltoya y los extensos pinares. Avanzando hacia el norte, la carretera discurre paralela al valle, aunque a cierta distancia.

Llegamos a Santiuste de San Juan Bautista, su Iglesia de San Juan es un templo de origen románico recientemente restaurado y muy cuidado por los vecinos, que lo han rodeado de flores y jardines. En un extremo del pueblo se encuentran las bodegas, pioneras de la Denominación de Origen Rueda. Desde el pueblo se puede bajar al río Voltoya donde se encuentran las piscinas municipales, junto al antiguo Molino del Amor. El camino desciende por un pinar cerca de la Cañada Real Leonesa Oriental.

Para finalizar la ruta llegamos a Coca, los dos torreones del castillo asoman entre las copas de los pinos. Aquí el Voltoya rinde sus aguas al Eresma tras su exhausto recorrido por la campiña y sus pueblos. Podemos contemplar el paraje de la confluencia desde el pinar de El Cantosal, dando un paseo por el camino que recorre la parte alta de la ladera que desciende al Voltoya. Se accede desde la rotonda que hay antes de bajar al puente que cruza el río a los pies de la villa.

Las excavaciones arqueológicas realizadas hace décadas en El Cantosal descubrieron en este lugar una necrópolis tardorromana. En frente, la villa pinariega se nos ofrece pintoresca. Sobre el horizonte asoman las torres de San Nicolás y Santa María. El castillo mudéjar se alza sobre el río Voltoya como lo que fue, una fortaleza inexpugnable.

Información: Campiña Segoviana - Aidescom

Ruta valle Voltoya mini

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