Turismo Castilla y León

Iglesia Parroquial de Vadocondes

Comarca: Ribera del Duero

Vadocondes

La iglesia parroquial de Nuestra Señora de La Asunción de Vadocondes es el principal monumento de esta pequeña localidad de burgalesa de algo menos de 400 habitantes situada a escasos 12 km de Aranda de Duero.

El templo fue construido entre los siglos XVI y XVIII y muestra en su exterior diferentes estilos arquitectónicos. En su esquina noreste aún pueden contemplarse (bastante desgastados) unos canecillos románicos con motivos vegetales que, posiblemente, formaron parte de una anterior iglesia más pequeña que debió existir aquí hacia el siglo XIII.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Vadocondes

El actual ábside y la esbelta torre, ambos de cuidada sillería, datan del siglo XVI y muestran líneas tardogóticas, entre las que destacan sendas ventanas ojivales, una más grande en el lateral sur del presbiterio, y otra ciega en el vértice del ábside; coronando el parteluz de esta última hay unas laboriosas tracerías.

Las fachadas norte y sur son de carácter renacentista y lucen ambas abundantes ‘pegotes’ de carbonilla que se colocaron ahí en su día con la intención de dificultar la práctica del juego de pelota que los lugareños solían realizar los domingos y días festivos contra esas paredes, práctica que contribuía a deteriorarlas.

En la fachada sur se encuentra la puerta principal de acceso al templo, enmarcada por dos pares de columnas acanaladas de altura decreciente. El arco de medio punto del vano de entrada, está coronado por una hornacina avenerada en la que descansa una imagen pétrea muy desgastada de la Asunción de Nuestra Señora.

En la fachada sur sobresale también un esbelto husillo por cuyo interior discurre una escalera de caracol de acceso a lo alto de la torre, escalera que es del tipo denominado mallorquín, que se caracteriza por carecer de apoyo central, presentando la escalera de la iglesia de Vadocondes la particularidad poco común de que su pasamanos se encuentra primorosamente labrado.

Esta iglesia fue diseñada para ser una Colegiata mucho más alta y vistosa, con tres naves de igual altura (planta de salón), proyecto que no llegó a completarse por problemas de presupuesto; circunstancia ésta claramente visible desde el exterior, porque pueden hoy observarse los arranques inconclusos de los nervios en los que iban a apoyarse las bóvedas de estilo gótico que iban a coronar las naves.

Si la iglesia parroquial es el monumento arquitectónico más importante de Vadocondes, el presbiterio y su amueblamiento son los elementos más notables del interior de la iglesia.

Recientemente tres retablos y varias imágenes del interior fueron objeto de minuciosa restauración por parte de expertos. A través de la captación de fondos mediante una campaña de micromecenazgo, permitió conseguir la financiación de los fondos necesarios para llevar a cabo estas restauraciones.

El magnífico retablo de estructura autoportante, construido entre 1751 y 1757, y que tardó cuarenta años en ver terminada la aplicación de sus dorados y estofados, han sido ahora minuciosamente restaurados, así como también les ha sido devuelto su esplendor original a todas las imágenes allí expuestas; entre ellas una imagen de Fernando III el santo, la imagen de la Asunción de Nuestra Señora envuelta en un amplio manto provisto de pliegues de gran dinamismo y las imágenes de San José y de San Antonio.

No se desaprovechó la oportunidad de acometer a la vez la restauración de las pinturas del siglo XVIII plasmadas en los plementos o paños del techo de la bóveda de crucería del presbiterio, cuya mera existencia ya nos habla de la importancia que en su día se dio a este templo.

En el plemento izquierdo aparece una Virgen María sobre la que vuela un ángel coronándola. En el plemento derecho aparece Cristo resucitado, sentado sobre un trono de nubes, acompañado de un angelote que toca un violín. Ambas representaciones, junto con el busto de Dios Padre con el globo terráqueo en su mano izquierda mientras nos bendice con su derecha, son características de los templos dedicados a la Asunción de Nuestra Señora.

Singularidad también poco común de este retablo, pero no inusual, es la de que el Sagrario está cobijado en la parte inferior de un espectacular tabernáculo, provisto de un expositor con fondo de espejos en la parte superior del mismo, y de unas puertas circulares que ocultaban su contenido cuando así mejor convenía a la época de culto. 

En la puerta del Sagrario se halla tallada una figura también muy recurrente en la liturgia católica: un pelícano alimentando a su cría con su sangre tras haberse rasgado el pecho con ese fin. Al restaurar el conjunto, se ha descubierto la bella decoración que había sido primorosamente pintada en la parte interior de la puerta del Sagrario.

Otra de las piezas que destacan por su cuidada realización, es la elegante Pila Bautismal, obra renacentista de mediados del siglo XVI.

Invitamos a visitar sin prisa este templo y el amueblamiento que contiene. Visita guiada Iglesia de Vadocondes

Información: Pedro Félix García - Revista Hispania Nostra Nº34

nuestra senora asuncion vadocondes mini

Qué ver y qué hacer en Ribera del Duero