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Que ver en La Horcajada - Ávila

Comarca: Valle del Tormes - Gredos

La Horcajada

La población de La Horcajada está situada en el triángulo suroeste de la provincia de Ávila. Un estratégico lugar entre las estribaciones de Gredos y las serranías de Malpartida y el Collado del Mirón, por un lado, y el Puerto de Villatoro y la confluencia de los Ríos Corneja y Tormes, por el otro.

A esta superficie se le denomina desde hace siglos 'Valdecorneja'. Las poblaciones más importantes del valle son, posiblemente desde los tiempos vettones o antes, El Mirón, Piedrahíta, La Horcajada y El Barco de Ávila.

El rey Alfonso VI es quien crea el Señorío de Valdecorneja, como Señorío de Realengo formado por estas cuatro villas, a las que van unidas 119 poblaciones más pequeñas.

El núcleo principal de la villa de La Horcajada está formado por doce barrios y la llamada Calle Mayor Navasomera y La Cuesta, que deben su nombre a la topografía. Leer más»

Barrios de La Horcajada

La Fuente Grande, El Pilón Viejo y El Bejarano, que toman su nombre del agua que servían a los vecinos. El Sotillo, que se levantó en una zona pequeña de árboles.

Otros tantos edificios religiosos dan nombre a otros tres barrios: La Iglesia, Los Mártires, La Concepción. La toponimia de otros dos, Calahorra y Tenebrón, nos hablan de presencia romana ('calagurris') y hebrea ('tell-hebrón'), pan y fuente abundante respectivamente.

Por último, Las Cabrereras, cuyo origen y denominación están claros. Y la Calle Mayor, ancha y larga, que seguramente fue trazada, a finales del siglo XV y que estuvo parcialmente porticada.

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción ocupa el lugar del antiguo castillo, de los siglos XII-XIII, levantado posiblemente sobre restos de alguna construcción romana o anterior.

Entre los siglos XIV-XV, el castillo se adapta para templo. De él quedan tres paredes: las del Norte, Sur y Oeste, y las dos portadas al norte y al mediodía, de arcos apuntados y decrecientes con arquivoltas y vaquetones.

Para la adaptación, se modificó la parte del Este colocándose allí la cabecera del templo. En la misma época se divide su interior en tres naves construyéndose cuatro magníficos arcos, semicirculares, con baquetones en las aristas y pilares octogonales.

La torre con cornisa de bolas se levanta a los pies del templo, posiblemente a principios del siglo XVI. Está unida a la pared oeste del templo, en la esquina que asoma al norte. Hasta la altura de la pared, se adosa la mitad del ancho de la torre, mientras que, a partir de la terminación de dicha pared, la otra mitad se construye sobre la misma.

En los últimos años del siglo XV o primeros del XVI, creado ya el Señorío de La Horcajada, se inicia, posiblemente bajo la administración de su primer Señor, Don García Álvarez de Toledo, la construcción del gran crucero de estilo gótico tardío, que se termina al filo de la mitad del siglo XVI.

Es un esbelto y magnífico crucero y ábside de tres paños, con pilares de haces góticos rernatando en capiteles que tienden a ser góticos y bóvedas de crucería. Dos escudos de armas de los Álvarez de Toledo atestiguan su Señorío sobre la tierra y la reserva para su enterramiento de la capilla central del crucero.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción - La Horcajada
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción - La Horcajada
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción - La Horcajada

En la segunda mitad de este siglo hace el púlpito el cantero Montesinos, y en el año 1595 se construye, adosada al templo, la actual sacristía, en la que se nota la influencia del estilo de Francisco de Mora: bóvedas vaídas de buena obra y pilastras dóricas resaltadas en su exterior.

A principios del siglo XIX, se construyen los magníficos arcos de piedra de la tribuna, de estilo neoclásico. También entonces se abre en la fachada sur del templo una extraordinaria ventana circular o "rosetón", que ilumina todo el templo. Es casi seguro que antes no hubo ningún otro ventanal en esta pared o, a lo sumo, alguna abertura propia de un edificio defensivo.

Posteriormente, concretamente en el año 1828, se realizan importantes obras en el templo y el entorno del mismo: se abren dos ventanas en la pared del Éste 'necesarias por la escasez de luz que tenía la iglesia'; 'se allana el pavimento de la iglesia, poniendo 400 losas'; 'se cerca el atrio'...; 'se hacen los pasos para la subida a la citada iglesia'. Leer más»

IGLESIA PARROQUIAL - LA HORCAJADA

De las tres capillas del crucero, la del centro y principal servía de enterramiento para la familia de los Álvarez de Toledo, Señores de La Horcajada. Existe cripta que lleva mucho tiempo sin abrirse, en la que seguramente están enterrados los cuatro señores de la Villa de La Horcajada. Desde luego aquí fue enterrado Don Antonio Álvarez de Toledo y Dávila, Cuarto Señor de nuestra villa y Primer Marqués de Bohoyo.

En la capilla izquierda del mismo crucero, se encuentran los enterramientos de la familia de Don Juan de Barrientos, subprior de la Orden de San Juan de Jerusalén y Bailío de Lora del Río (Sevilla).

En el hastial de dicha capilla, hay una correcta decoración corintia, compuesta de pilastras, entablamento y frontón singular, inscribiendo amplio nicho donde está la estatua yacente de un caballero, vestido con arnés completo, la cruz de San Juan de Jerusalén sobre el pecho, los brazos cruzados oprimiendo la espada, capa y birrete; a los pies, un paje recostado con el yelmo de su Señor.

Es obra maestra de escultura '(R. Gómez Moreno). El hastial de piedra estaba pintado con escenas de la Pasión. Quedan restos, que tal vez pudieran salvarse. La obra pudo ser realizada conjuntamente por Juan Bautista el Viejo, Jerónimo Hernández y Pereira'.

Encima del sepulcro se extiende una larga inscripción en letras gó­ticas del siglo XVI, de la que sólo se ha podido leer lo siguiente:

'Este enterramiento pagó y mandó hacer el bailío Barrientos en el cual metió los huesos de su padre Juan de Barrientos y los de su madre Doña Inés de Paz y los de su hermano comendador frai Rodrigo de Paz y para todos sus descendientes y no para otros... de Salamanca y de Ledesma, y siendo bailío de Lora se acabó año de mil...'

En esta capilla fue enterrada la famosa Doña María de Barrientos, de la que el pueblo conserva buen recuerdo y casi veneración.

En la capilla derecha del crucero, hay enterrados algunos personajes del pueblo, como Don Francisco Tiburcio Sánchez de la Parra, militar, y sobre todo sacerdotes, como Don Andrés García, cura, cuya firma es de las primeras que aparecen en los libros parroquiales, abiertos hacia la mitad del siglo XVI. El sepulcro del Licenciado Don Francisco Martínez, comisario del Santo Oficio se encuentra a la misma entrada de la sacristía (año 1598).

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción - La Horcajada
Ermita de los Santos Mártires - La Horcajada
Ermita de la Concepción - La Horcajada

Cuatro son las imágenes que hay en el retablo principal de la iglesia. La más antigua, de autor anónimo, es la de Santiago, probablemente de los siglos XVI-XVII, aunque fue restaurada en el siglo XVIII por el escultor salmantino Antonio Hernández. Se halla en la hornacina de la calle izquierda. Leer más»

RETABLO PRINCIPAL DE LA IGLESIA - LA HORCAJADA

Otras dos imágenes, la de San Pedro de Alcántara, situada a la misma altura en la calle opuesta, y la de San Miguel que ocupa el lugar más alto de la calle del centro son obra, también, de Antonio Hernández.

La figura más importante es la de la Asunción de la Virgen, que ocupa el centro mismo del altar. Es obra del escultor Simón Gavilán Tomé.

Hay en el retablo, en la parte interior de las calles laterales, dos lienzos al óleo. Uno representa la cabeza de San Pablo y el otro la de San Juan Bautista. Son anónimos.

Debajo de cada uno de estos cuadros hay dos huecos en forma ovalada. Son dos relicarios protegidos con rejilla de madera. La única parte del retablo dorada es el expositor.

Escoltan a la Virgen tres ángeles con cuerpo de niño, que seguramente son del mismo autor que el de la imagen de la Virgen en su Asunción.

Documentalmente consta que en La Horcajada llegó a haber cuatro ermitas. La primera y más antigua era la Ermita de San Pedro o de Nuestra Señora del Moral de San Pedro. En documentos de mediados del siglo XV ya se la cita, pero hay un documento de primera mano del siglo XIII que nos habla de ella. Leer más»

ERMITA DE SAN PEDRO - LA HORCAJADA

Tanto la ermita como las imágenes sufrieron todo tipo de situaciones a lo largo de la historia. Hasta los soldados franceses entraron en ella y quemaron dentro su mobiliario, a principios del s. XIX. Dada la situación de deterioro, se decide trasladar el retablo o retablos e imágenes a la iglesia parroquial, lo que se efectúa en los años 1836-1837. Consta que llegó a haber en la ermita las siguientes imágenes: San José, San Miguel, San Pedro, San Blas, Santa Teresa.

La ermita es denominada a veces 'santuario'. Tuvo "santero", que vivía en casa cercana. Hoy quedan unos pobres restos y su espacio es parte del cementerio.

La segunda, la Ermita de los Santos Mártires dedicada a San Sebastián y a San Fabián. En un principio, la cofradía de los Santos Mártires, que debió crearse hacia mediados del siglo XVI, tenía como titular sólo a San Sebastián, cuya imagen se veneraba en la iglesia parroquial. En las Constituciones se incorpora también a San Fabián. Y se decide levantar la ermita. Leer más»

ERMITA DE LOS SANTOS MÁRTIRES - LA HORCAJADA

La ermita debió construirse al tiempo de ser aprobadas las Constituciones. Es rectangular. Ocupa una superficie de 70 metros cuadrados y está hecha de mampostería, con la fachada, esquinas y algunas zonas de piedra de sillería. Tiene un campanil de piedra. Dispuso de un valioso artesonado, que hace unos años fue necesario sustituirlo por otro también de madera. Tiene dos puertas.

Dispone de un retablo sencillo, que convendría restaurar, obra del carpintero José del Castillo, quien lo hizo en los años 1807-1808. La imágenes actuales son tres: San Fabián, San Sebastián y San Roque. Son obra del escultor salmantino Antonio Hernández. En 1790 se labraron en Salamanca y, con motivo de su llegada al pueblo, se hicieron grandes fiestas. No cabe la menor duda de que, tanto las imágenes actuales como el retablo, sustituyeron a otros anteriores.

La mesa de altar, que es de mampostería, adosada a la pared de la cabecera, está chapada por un bello frontal de cerámica talaverana, del siglo XVI, en el que aparece en el centro la imagen de San Sebastián Mártir, a su derecha la de Santo Domingo y a su izquierda la de Santo Tomás de Aquino. Lo que indica la influencia de los dominicos de Piedrahita en la zona. El frontal talaverano se atribuye al ceramista Juan Fernández.

Cuida de la ermita y de las fiestas, la Cofradía de los Santos Mártires, gracias a la cual esta hermosa realidad de historia y fe cristiana pervive entre nosotros. Un panecillo de trigo, que costean los Priores, se reparte a todos los cofrades el día 19 de enero, por la tarde. Se llama "cantilla" y está toda ella primorosamente adornada. El adorno más exterior se conoce como "repulgo". Junto al pan, que pesa una libra, aparece la botella de vino tinto, equivalente a "media azumbre", como disponen los acuerdos seculares de la Cofradía.

Fuente - La Horcajada
Puente de Fonseca - La Horcajada

La tercera, la Ermita de la Concepción Los datos principales los encontramos en la inscripción grabada en el dintel de piedra de una de las dos puertas. 'Este oratorio de la Concepción, fundó Bartolomé de Vallejo natural de esta villa, Beneficiado de La Aliseda. Año 1568'.

Está asentada en la salida del pueblo en dirección a Piedrahita, al lado izquierdo. Es más pequeña que la de los Santos Mártires. También es de piedra con esquinas de sillería, y una noble cornisa. La cabecera es trilateral. Hace algunos años fue restaurada. No tiene Cofradía. Leer más»

ERMITA DE LA CONCEPCIÓN - LA HORCAJADA

Su fundador dejó una capellanía bien dotada. Durante muchos años ha centrado la devoción del pueblo a la Virgen. El retablo es pequeño y barroco. La imagen de la Virgen es vestible.

Sobre una de las puertas, la que mira al Este, hay una hornacina de piedra, donde debió estar colocada una pequeña imagen de la Virgen, sin duda alguna de piedra. En torno a la hornacina esta breve oración: 'Mater Dei, ne derenlinquas me' (Madre de Dios no me abandones).

Ermita de la Pasión Otra de las cofradías que hubo en La Horcajada fue la de la Pasión, cuyos miembros eran muy fervorosos y extraordinariamente penitentes. En varias ocasiones se habla de 'la capilla de la casa de la Santa Cofradía'.

En cuenta del año 1769 se acuerda 'pasar a Dionisio de Navales 280 reales por componer el retablo de la ermita que estaba todo quebrado...' Hace la obra Dionisio de Navales, maestro de arquitectura y talla. Se habla también de abonos por trabajos para 'la torre de la campana'.

La Horcajada posee un rico conjunto arquitectónico, señorial y eclesiástico además de inumerables caños, fuentes y pilones. Entre las casas señoriales y las construcciones tradicionales destacan el Palacio de los Barrientos y la Casa del Licenciado. Otro lugar de interés es el Puente medieval de la Fonseca. La Cabeza Santa»

EL "MISTERIO" DE LA CABEZA SANTA - LA HORCAJADA

Se decía que era la cabeza de un pastor del mismo pueblo, a quien llamaban Juan de la Berza. Era muy piadoso y, consecuentemente, muy bueno. De su extraordinaria bondad, como sucede con harta frecuencia, unos abusaban y otros se burlaban.

El solía responder: 'Reíros, pero mi cabeza servirá contra el mal de rabia'. También ha recogido la tradición que, cuando se mofaban de su extrema pobreza, él comentaba 'Abarca rota, abarca sana, salvación para mi alma'.

El pastor murió. Cuentan que, pasado el tiempo, su cabeza apareció sobre su tumba. Fue recogida y llevada al templo, donde comenzó a ser venerada, pidiendo el pueblo al Señor por intercesión de Juan de la Berza, que librara al pueblo del 'mal de rabia', tan peligroso y frecuente en tiempos pasados.

Cuentan también que en varias ocasiones se llevaron la cabeza a Ávila cerrándola con siete llaves en algún lugar de la ciudad de Santa Teresa, volviéndose la cabeza a La Horcajada. Y todo el pueblo testifica que, en lo que se recuerda, jamás una persona de esta localidad padeció la rabia, huyendo los perros rabiosos de su término municipal o no entrando en el mismo.

La cabeza perteneció, como se descubre por una simple mirada a la misma, a un hombre joven y se conserva prácticamente integra. Su soporte es de plata, trabajada de forma sencilla, obra del siglo XVI.

El enmarque de la base está unido a una cruz que corona el santo cráneo por un eje, también de plata. En el centro de la base del soporte hay un agujero revestido de plata, que seguramente servía para llevar la santa cabeza en procesión, convenientemente levantada.

La 'Cabeza Santa' está ahí, con una base documental y una importante historia de veneración. Todo el pueblo conoce su existencia, se sabe que dicen que es del pastor Juan de la Berza y la historia más próxima habla emotivamente de ella y la 'enseña' siempre que tiene ocasión a los parientes de fuera y a sus visitantes.

Es algo, ciertamente, que hay que custodiar y cuidar con alto aprecio. Posiblemente algún día se puedan dar otros datos que descubran más este 'misterio' de La Horcajada.

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