Turismo

Castilla y León

×

buscar en terranostrum

 

San Zoilo - Carrión de los Condes

Comarca: Tierra de Campos

Carrión de los Condes

Fundado en el siglo X, el Monasterio de San Zoilo de Carrión de los Condes se dedicó en origen a San Juan Bautista. Trasladadas por el conde de Carrión don Fernando Díaz las reliquias de San Zoilo desde Córdoba, el monasterio cambia de advocación tomando el nombre del mártir andaluz.

En el año de 1076 la condesa viuda doña Teresa Peláez entregó el monasterio a la Orden de Cluny cuyos monjes realizaron importantes obras.

Apenas quedan restos empotrados en los muros de estas épocas pues el conjunto fue reconstruido durante la Edad Moderna, el claustro en el siglo XVI y la iglesia en el XVII.

El claustro procesional, adosado al lado de la Epístola de la iglesia, fue proyectado por el arquitecto leonés Juan de Badajoz el Mozo en 1537 durando su construcción hasta el año de 1604.

Se ha constatado la participación en la obra de varios alarifes como Pedro de Castrillo, Juan de Celaya, Pedro de Torres, Juan de Bobadilla y Pedro Cicero y escultores y decoradores como Miguel de Espinosa, Antonio Morante, Juan Bello, Juan de Miau, Bernardino Ortiz y Esteban Jamete.

Repite las trazas de otros claustros de Badajoz, como los de San Marcos de León o San Pedro de Eslonza. Es de dos pisos con un total de veinticuatro tramos cubiertos con bóvedas de crucería, decoradas con multitud de medallones con bustos en las claves pinjantes y en las ménsulas que reciben los nervios hasta unos 200 representando primeros Padres de la Iglesia, Profetas, Patriarcas, Apóstoles, Evangelistas, eclesiásticos, reyes y emperadores, una extensa iconografía dedicada a la virtud y a los ejemplos modélicos a seguir por la casa benedictina.

Avanzado el siglo XVII se construyó la iglesia sobre la antigua de la que quedan restos aprovechados en los muros como en la base de la torre; es de una sola nave con bóveda de medio cañón y cúpula.

La portada se ha relacionado con Felipe Berrojo de Isla; tiene un cuerpo bajo con tres calles, en la central el acceso enmarcado por pilastras cajeadas y frontón acogiendo nicho para la escultura de San Luis Rey de Francia y en nichos de las calles laterales aparecen San Juan Bautista y San Benito.

El segundo cuerpo de una calle y aletones muestra a San Bernardo y al titular. También se decora con escudos de prelados y abades. En su interior varios sarcófagos románicos y góticos destacando el del podestat Alvar Fernández, firmado por ‘Pedro el Pintor’.

El retablo mayor, atribuido a un seguidor de Gregorio Fernández, pertenece a la iglesia de Santa María de Arvís en Baquerín de Campos y está dedicado a Nuestra Señora de la Asunción.

El conjunto monacal cuenta con otro claustro neoclásico, estilo al que también pertenece la puerta de la portería. Después de la Desamortización estuvo abandonado; más tarde fue casa de la Compañía de Jesús y Seminario Menor Diocesano. Se ha rehabilitado para cumplir funciones vinculadas a la hostelería.

En las obras realizadas a este efecto en 1993 apareció detrás de una pared de yeso construida en 1786 y que tapaba la fachada principal de la iglesia, un arco románico del siglo XI con cuatro columnas de mármol reaprovechadas y con cuatro capiteles historiados.

Su estado de conservación es excelente. La portada consta de cinco arquivoltas en degradación de las cuales la segunda y cuarta se decoran con baquetón y las otras tres son de bisel liso. Los ábacos de los capiteles forman un friso continúo decorado con palmetas.

Los capiteles están labrados por tres de sus caras, datan del año 1100 y destaca la cuidada realización de sus vestiduras. El capitel exterior de la izquierda representa según las teorías o el traslado del alma de un difunto protegiéndolo de una bestia, o la llegada de las reliquias de San Zoilo al monasterio.

En el capitel interior están esculpidos monstruos serpentiformes simbolizando el demonio y el pecado. A la derecha en el capitel interior se representa a Balaam, enviado por el rey de Moad para maldecir al pueblo de Israel montado en su burra, a quien bloquea el paso el ángel enviado por Dios y una sugerente escena de viñadores en el capitel exterior.

Los fustes de las columnas son de época romana del siglo II, reutilizados por los artistas medievales.

Declarado Bien de Interés Cultural el 26/07/2012

Dirección General de Patrimonio Cultural
Autor: C. Rodicio Rodríguez

monasterio san zoilo carrion mini

También te puede interesar

Alojamientos Cercanos

ALOJAMIENTOS

Alojamientos Cercanos