Turismo Castilla y León

San Miguel - San Esteban de Gormaz

Comarca: Ribera del Duero Soriana

San Esteban de Gormaz

La Iglesia de San Miguel en San Esteban de Gormaz, es sin duda uno de los templos románicos más importantes de la geografía castellana.

Sus cualidades la convierten en un edificio excepcional, único hasta el momento. Perduran en ella sus formas originales, manteniéndose casi intacta desde que se construyó; su galería porticada, fechada por la inscripción de un canecillo, la sitúa como la más antigua al sur del Duero.

Cuenta además con una robusta torre, añadida al norte, románica también en su primer tramo, y en su interior, con unas interesantes pinturas murales góticas en la cabecera.

La presencia de numerosos y extraordinarios grafitos medievales, muchos de ellos a cuatro metros de altura, ha permitido concluir la existencia de una tribuna perimetral en el interior de la nave, elemento también inédito en el románico castellano.

Ubicada en un territorio fronterizo entre el mundo cristiano y musulmán, no es hasta la toma de la fortaleza de Gormaz por Fernando I en el año 1060, cuando podemos hablar de su origen, posiblemente algunos años después.

Su única nave, presbiterio corto y ábside semicircular resumen perfectamente las humildes y eficaces trazas del románico rural soriano, al que se añade una tosca factura en la fábrica de sus muros, de sencilla mampostería.

A la discreta maestría de sus canteros se le une la utilización de una piedra muy degradable que dificulta por desgaste el disfrute de la iconografía labrada en los numerosos canecillos que sostienen la cornisa del ábside y muro sur.

La galería porticada es de los elementos más reconocibles. Está abierta al sur (siete arcos), y al este y oeste (dos y uno, respectivamente).

Sus capitele historiados (escenas juglarescas, bestiario, decorados arquitectónicos...), el alquerque de su podio, el taqueado de su línea de impostas, se unen a la extensa serie de canecillos de su cornisa, todos historiados: un lujo para entrever, a pesar de su erosión, el imaginario medieval de aquella época.

En uno de los canecillos un monje sostiene un libro abierto con una inscripción informando que el maestro Juliano levantó dicha galería en el año 1081. Esta propuesta constructiva, la galería porticada, situada por lo común al sur de la iglesia, se extenderá al resto de la actual provincia de Soria y a todas las limítrofes.

La torre, construida en su origen exenta con respecto al templo, muestra indudables rasgos románicos en su primer tramo, estando el resto reformado en tiempos posteriores. Destaca por su escalera interior, de muy buena factura y de gran estrechez.

En época renacentista se une a la nave y se conectan ambos espacios mediante una puerta con arco conopial. Para ello igualan las cotas de ambos suelos (la de la torre estaba muy por encima con respecto a la de la nave).

De estética tardogótica, existen unas pinturas murales en la cabecera que fueron descubiertas hacia los años ochenta tras el retablo mayor, hoy retirado. Se disponen en una franja horizontal bajo la línea de imposta ajedrezada y constituyen una serie de escenas marianas situadas bajo doselete con inscripción en la parte inferior, ilegible por la superficie perdida.

Se pueden identificar la Visitación, la Adoración de los Magos y la Huida a Egipto.

En el año 2009 se recuperó el revoco románico que cubría gran parte de la nave, compuesto por un mortero de cal de color ocre y grano muy fino en el que se aprecian las huellas de los dedos que lo alisaron.

Sobre él se descubrieron grafitos dibujados y sobre todo incisos de variada tipología entre los que se distinguen: funerarios (con dataciones), litúrgicos (cruces de consagración), conmemorativos (fechas), artísticos (figuras humanas, animales, estrellas...) y contables (rayas y números romanos).

Su localización a cuatro metros de altura permitió adivinar la existencia de una tribuna perimetral que explica la esbeltez de la nave. La búsqueda de sus apoyos sobre el terreno descubrió una espectacular necrópolis con tres niveles de enterramiento desde finales del siglo XV hasta el siglo XIX.

Ese cementerio interior, cobijado entre los muros de la iglesia, relevó al que hasta entonces y desde que fue construida se había desarrollado por fuera de ella, sobre un campo de silos en fosa que atestigua el pasado islámico de la localidad.

Declarado Bien de Interés Cultural el 05/03/1976

Dirección General de Patrimonio Cultural

san miguel san esteban gormaz mini

Qué ver y qué hacer en Ribera del Duero Soriana