Senderismo Ribera del Duero Soriana

Send Sor GR-14 Etapa7 map

Datos básicos del sendero:

  1. Distancia: 33,3 km (ida)
  2. Tiempo estimado: 7 h 30 min
  3. Punto de salida: Gormaz
  4. Ciclabilidad: Sí
  5. Dificultad: Alta
  6. Epoca recomendada: Todo el año

SENDERO GR-14 EN SORIA - ETAPA 7

Comarcas: Ribera del Duero SorianaTierra del Burgo

Gormaz - La Olmeda - El Burgo de Osma - Pedraja de San Esteban - San Esteban de Gormaz

Etapa 7. Gormaz - San Esteban de Gormaz

A la sombra de la imponente fortaleza califal de Gormaz comienza esta etapa, que discurre inicialmente entre sabinas y encinas; y donde comenzarán a aparecer los almendros y los viñedos, que acompañarán durante gran parte del viaje al río Duero. Se entra en el territorio de la Denominación de Origen de los vinos de la Ribera del Duero, que tanta fama han dado a estas tierras a nivel mundial.

Después de recorrer y atravesar la pequeña población de Gormaz, se asciende por la carretera que da acceso a la fortaleza califal, dando vista a campos y eriales, surcados por el Duero, y a las sabinas (Juniperus thurifera) que cubren las laderas.

Tras pasar junto a la Ermita románica de San Miguel (s. XI-XII), se toma un camino que rodea el cerro sobre el que se asienta el baluarte. El paseo alrededor de la fortaleza regala unas impresionantes vistas y panorámicas, poniendo de manifiesto todo el esplendor que debió tener en el pasado, con un paisaje que combina campos de girasol y cereal con eriales donde la sabina empieza a colonizar terrenos pastoreados durante siglos.

El recorrido continúa entre sabinas y conduce hasta una carretera, la SO-160, junto a la cual se debe caminar con precaución durante unos 2,5 kilómetros. En este tramo se vuelve a ver pino resinero o negral con jaras, que pone de manifiesto un cambio de suelo: de margas y calizas a arenas y cantos de río.

En una curva de la carretera, frente a un poblado de casas (la Granja El Enebral), se abandona ésta para tomar el camino que sale por la izquierda, donde es fácil que se pueda ver a algunos de los numerosos rabilargos que pueblan la zona. La ruta continúa entre tierras agrícolas, sabinas, encinas, ruinas de tenadas y torres vigía o atalayas, que en adelante jalonarán el recorrido. Estas construcciones son resultado de la reestructuración de la frontera del Duero que ordenó el primer califa andaluz, Abderramán III, para proteger los pasos que daban acceso a la cuenca del Ebro y al Sistema Central. Para ello organizó una frontera basada en un alineamiento de atalayas que mantenían comunicación permanente entre ellas mediante contacto visual.

A medida que se avanza, las sabinas van desapareciendo y la encina se adueña del paisaje, acompañada de jaras y cantueso, creando un lugar idóneo para la apicultura, tal como muestran los colmenares que aparecen a lo largo del recorrido. El itinerario va girando poco a poco hacia el norte, en busca del pueblo de La Olmeda. Tras pasar la antigua vía férrea abandonada de Valladolid-Ariza, el camino se vuelve más ancho y, a la izquierda, se ve la perfecta alineación del bosque de ribera del Río Ucero, afluente del Duero.

Siguiendo por eriales, un yacimiento de áridos y plantaciones de chopo, se llega a La Olmeda. En esta población existe gran número de construcciones de madera y adobe, la mayoría en ruina. El adobe es un material de construcción formado por una masa de barro mezclado con paja, antiguamente muy utilizado en los territorios donde no había piedra o roca para mampostería. Otra curiosidad que puede observarse en La Olmeda es el suelo de las fincas que rodean la población, formado por cantos de río para evitar que se levantase polvo durante la trilla.

Tras dejar esta localidad el trayecto continúa por un pastizal aprovechado por ganado vacuno estabulado, en busca del bosque de ribera del río Ucero, protegido por una densa orla espinosa de zarzas y escaramujos, donde juguetean los papamoscas grises. Al fondo, sobre los páramos calizos, se observan nuevas torres vigía. Un poco más adelante el recorrido gira a la izquierda en una bifurcación, para seguir por terrenos baldíos colonizados por rosales silvestres.

A medida que se avanza se comienzan a ver almendros, prueba de que se está en una zona más térmica, y viñedos, señal de que se está llegando a la Denominación de Origen de los vinos de la Ribera del Duero.
Eriales, viñedos, girasoles, almendros y un pequeño pinar de pino resinero acompañan el camino hasta el Área recreativa de Ucero, situada al final de un pequeño desfiladero que conduce hasta la población de El Burgo de Osma, donde se puede realizar un merecido descanso. En las cercanías se sitúan los restos de la ciudad celtíbera de Uxama. Un paseo peatonal permite ir desde esta área recreativa hasta El Burgo de Osma.

La ruta continúa cruzando el puente sobre el río Ucero y girando a la izquierda para transitar unos pocos metros por la carretera, pasando junto a las ruinas de una antigua central hidroeléctrica. En el primer cruce que aparece toma la carretera de la derecha, para girar a continuación a la izquierda y tomar un camino agrícola. En este tramo la ruta coincide con el Camino del Cid.

Se avanza entre cultivos de cereal y viñedos, paisaje roto por sabinas que crecen de forma dispersa en los ribazos, nogales o tenadas semiderruidas. Al ascender a un pequeño alto en el camino y cambiar de dirección se observa, por encima de la llanura castellana, la Sierra de Ayllón. Más adelante el recorrido pasa junto a una ladera arcillosa con afloramientos calizos, fuertemente erosionada, donde sólo es capaz de vivir la sabina, que forma un bosquete no muy denso.

Tras dejar atrás el sabinar, el recorrido llega a un cruce donde se gira a la izquierda rumbo sur, quedando de frente la Sierra de Ayllón. En un suave descenso entre fincas se llega a Pedraja de San Esteban, población alrededor de la cual hay varios palomares, situados en las laderas más cercanas al pueblo, que cierran la vega del río Duero. Los palomares son una muestra del ingenio de las personas del medio rural. Construidos en adobe o piedra y generalmente de forma circular, con tres muros interiores concéntricos y nidos excavados en los muros para la cría de los pichones, los construían en el mismo lugar donde de forma natural se posaban los bandos de palomas.

El camino desemboca en una carretera local que permite cruzar el pueblo y continuar por ella la ruta. Se observa en la ladera la existencia de bodegas donde, durante siglos, se ha producido la fermentación del vino. Se pasa un puente y se gira a la izquierda, continuando por un camino agrícola a lo largo de la vega del río Duero, cuyo arbolado delata su curso, dejando a la derecha eriales y pequeños cortados calizos. Siguiendo el camino aparecen las choperas de producción, chopos negros y álamos blancos, configurando un bonito paseo ribereño que conduce hasta San Esteban de Gormaz.

Un área recreativa, un embarcadero donde es posible acceder al río Duero y practicar piragüismo, o la Playa fluvial de La Rambla son algunos de los atractivos que se encuentran antes de entrar en San Esteban de Gormaz. Población que recibe el final de la etapa y bien merece un paseo para visitar sus calles y monumentos, como la Iglesia románica de San Miguel o el castillo medieval.

Etapas del sendero

E1 Fuentes del Duero - Vinuesa
E2 Vinuesa - Soria
E3 Soria - Ituero
E4 Ituero - Almazán
E5 Almazán - Andaluz
E6 Andaluz - Gormaz
E7 Gormaz - San Esteban de Gormaz
E8 San Esteban de Gormaz - Langa de Duero
E1 Etapa enlace tramo siguiente
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Qué ver y qué hacer en Ribera del Duero Soriana