Senderismo Montaña Palentina

Send valle estrecho map

Datos básicos del sendero:

  1. Distancia: 4,4 km
  2. Tiempo estimado: 1 h 10 min
  3. Punto de salida: Santibáñez de Resoba
  4. Dificultad: Baja
  5. Época recomendada: Todo el año

Leyendas y Caminos de la Montaña Palentina

Comarca: Montaña Palentina

Santibáñez de Resoba

La ruta del Gigante del Valle Estrecho se inicia en la carretera conocida como ‘ruta de los pantanos’. Entrando por Cervera de Pisuerga y pasado el pueblo de Santibañez de Resoba, encontramos en el kilómetro 15.5 un aparcamiento señalizado a la izquierda de la carretera.

Desde aquí iniciamos el recorrido que, en condiciones normales, puede durar algo más de una hora con un desnivel acumulado de unos cien metros. Prácticamente en los primeros veinte minutos se alcanza la cota máxima de la senda. El resto del recorrido es un placentero paseo por praderías de montaña.

En el primer tramo llegamos al Mirador de Peñalbilla. Merece la pena una primera parada y perder la vista en el paisaje. Desde este punto podemos observar la línea de cumbres que naciendo desde el alto de la Varga se conforma como divisoria de aguas de las dos cuencas más importantes de la provincia de Palencia: Carrión y Pisuerga.

El camino, bien señalizado, nos lleva por unos prados de diente con abundante ganado vacuno según las épocas del año. El camino es ancho y fácil dando vista tanto al valle del norte por el que hemos accedido como al valle del sur regado por el río Rivera y conocido como ‘El valle estrecho'.

Una pequeña subida nos acerca a la Peña Negra (1.445 m) que sortearemos por la derecha. Desde aquí, si dirigimos nuestra vista al norte, se adivinan ya las cumbres que en una sucesión (Peña Labra, Tres Mares y Cuchillón) conforman la vertiente sur de la estación de ski del Alto Campoo y límite provincial con Cantabria.

Llegados al Mirador de Caldacio encontraremos una plataforma y una mesa interpretativa para poder disfrutar de una vista amplia que abarca desde el Peña Labra (2.018 m) hasta la más cercana Peña Redonda (1.996 m) y como no podía ser de otra forma las estribaciones de la Peña Redonda custodian el sueño del ‘Gigante del Valle Estrecho’.

El regreso se realiza por el mismo camino y siempre presidido por el majestuoso Espigüete (2.450 m).

A principios de otoño, en la época de berrea, es también un buen lugar para escuchar los combates de los ciervos.

LEYENDA EL GIGANTE DEL VALLE ESTRECHO

Cuenta la leyenda de la belleza y bondad de una muchacha en un recóndito rincón de la Montaña Palentina. Ningún joven de aquellos pueblos escondidos en el valle se atrevían a acercarse a ella. Era la hija del Gigante del Valle Estrecho.

Sumida en su desdicha, después de varios intentos por alejarse de su padre, ideó una forma para escapar. Con la ayuda de algunos vecinos, buenos conocedores del bosque y los misterios que encierra, recopiló plantas con las que preparó un brebaje.

El Gigante, como hacía habitualmente, se sentó a comer con voraz apetito y aquella comida regada con el brebaje preparado le sumió en un placentero sueño que permitió a su bella hija huir hacia la Peña Redonda y desde aquí hacia el horizonte ifinito de la Tierra de Campos.

Al despertar de aquel profundo sueño y consciente de lo que había ocurrido arruinó con sus propias manos su vivienda cuyos restos aún se pueden ver en los ‘Castros de la Vega’.

Y cuentan que durante mucho tiempo, al atardecer, subía a la Peña Redonda para otear las llanuras por las que se había marchado una parte de él mismo. Hasta que en una ocasión se tumbó con la esperanza de ver regresar a su hija.

Y aunque el Gigante mantiene su sueño, sus lágrimas siguen derramándose por la montaña y brotando en la conocida ‘Fuente Deshondonada’ que resurge con más fuerza cuando se aproxima la fecha de aquella triste partida.

Información: Red de Espacios Naturales de Castilla y León

Send valle estrecho mini

Qué ver y qué hacer en Montaña Palentina