Senderismo Burgos

Sendero Ribera del Esgueva map

Datos básicos del sendero:

  1. Distancia: 7,5 km
  2. Tiempo estimado: 1 h 40 min
  3. Punto de salida: Cabañes de Esgueva
  4. Desnivel acumulado: 55 m
  5. Dificultad: Baja
  6. Época recomendada: Todo el año
  7. Track GPX

SENDERO DE LA RIBERA DEL ESGUEVA PRC-BU 76 - SENDERISMO RIBERA DEL DUERO BURGOS

Comarca: Ribera del Duero

Cabañes de Esgueva - Santibáñez de Esgueva

El sendero discurre por uno de los tramos mejor conservados del bosque de Ribera del río Esgueva, lo cual no siempre es posible, puesto que el hombre, con su actividad agrícola, no ha dejado apenas caminos junto a los ríos.

Los bosques de ribera ofrecen una gran variedad paisajística y proporcionan a los territorios sobre los que se asientan una alta riqueza biológica, en especial de avifauna, que encuentra refugio, abrigo y alimento en estos ecosistemas.

Los pequeños ruiseñores, los graciosos carboneros y herrerillos, el astuto cuco o las curiosas oropéndolas son algunas de las aves que se pueden ver y oír en la ribera del Esgueva, y es la primavera el momento en el que el bosque se convierte en un auténtico concierto de trinos y sonidos, anunciadores de la llegada del buen tiempo.

En zonas agrarias, donde el paisaje se ha ido simplificando paulatinamente estos “corredores vegetales” poseen un altísimo valor para la conservación de la naturaleza.

El sendero de la Ribera del Esgueva tiene su inicio en la localidad burgalesa de Cabañes de Esgueva, junto al paseo de los plataneros. Los restos de la calzada romana Clunia-Valle del Esgueva y el puente romano sobre el río Esgueva, que han soportado el paso del tiempo e innumerables avatares, son el marco de los primeros pasos del recorrido.

Después de cruzar el puente debe girarse hacia la izquierda y caminar un corto tramo entre tierras dedicadas al cultivo del cereal, con vistas al fondo de las laderas con pinos que descienden de los páramos cercanos.

En el pago de Santa Elena una señal indica que el recorrido toma un pequeño sendero que discurre paralelo al cauce el río Esgueva. El camino discurre junto al bosque de ribera, conformado principalmente por chopos del país y álamos blancos, alineados junto al cauce del río, bajo los cuales aparecen los sauces o salces, utilizados para la elaboración de mimbre.

Los fresnos se presentan algo más alejados del río, en la zona de vega, y tradicionalmente han sido trasmochados para ofrecer ramillas tiernas al ganado. En la actualidad el bosque de ribera es tan sólo un reducto de lo que debió ser antaño una amplia vega poblada por árboles.

Poco antes de llegar a un pequeño puente sobre el río desaparece el arbolado, lo que ha permitido que los carrizos, especie apetente de luz, hayan colonizado parte del cauce, ofreciendo un refugio magnífico a multitud de pequeñas aves. Dejando de lado el puente, el sendero discurre paralelo al río hasta llegar a un paseo de viejos y gruesos chopos trasmochos, bajo los cuales hay varias mesas que invitan a tomar un descanso.

Al final del paseo se observa un puente, el cual se debe cruzar para dirigir los pasos hacia la pequeña localidad de Santibáñez de Esgueva, situada en la parte alta de la ladera. Sin embargo, el ascenso apenas se percibe, puesto que se realiza a través de una pequeña senda que recorre las bodegas subterráneas que pueblan la ladera, permitiendo admirar la singularidad de estas construcciones que forman parte del típico paisaje ribereño. Mediante chimeneas y zarceras se conseguían las condiciones óptimas de humedad y temperatura que requiere el vino, mientras que las arcillas y los arcos de piedra se utilizaban para reforzar la estructura de la bodega.

Antes de abandonar este pueblo conviene darse una vuelta por la ermita de San  Salvador, situada a escasa distancia de la localidad, que constituye el edificio románico más completo del Valle del Esgueva. El recorrido se adentra en el páramo, dejando atrás la sombreada y alborotada ribera del Esgueva. Las extensas tierras de labor se pierden en el horizonte y sólo algunos eriales se atreven a alterar el paisaje. Los trinos y cantos de las aves del soto dan paso a las cortas carreras de las perdices antes de iniciar el vuelo.

El sendero va girando lentamente hasta introducirse en el Valle de Valdelacueva, por donde se inicia el descenso y el regreso de la ruta. Las laderas empiezan a mostrar la presencia de algunos robles quejigos y de pinos repoblados, y ya en el fondo del valle varios nogales de gran porte indican que el terreno vuelve a ofrecer humedad y unas óptimas condiciones, señal de que el río Esgueva y la localidad de Cabañes de Esgueva se encuentran cercanos.

Información: Ribera del Duero Burgalesa

sriberadelesgueva lista

Qué ver y qué hacer en Ribera del Duero