Senderismo Ribera del Duero

Sendero del bosque y pinar map

Datos básicos del sendero:

  1. Distancia: 20,9 km
  2. Tiempo estimado: 5 h
  3. Punto de salida: Peñaranda de Duero
  4. Desnivel acumulado: 190 m
  5. Dificultad: Media
  6. Ciclabilidad: 100%
  7. Época recomendada: Todo el año
  8. Track

SENDERO DEL BOSQUE Y DEL PINAR PRC-BU 72 - SENDERISMO RIBERA DEL DUERO BURGOS

Comarca: Ribera del Duero

Peñaranda de Duero - San Juan del Monte

Peñaranda de Duero, situada a los pies de su Castillo medieval, es una de las villas más bellas de la provincia de Burgos.

Su reducido tamaño, además del encanto que genera, contrasta con su enorme conjunto monumental por lo que ha llegado a convertirse en uno de los más importantes destinos de turismo cultural del país.

Siguiendo el curso del Río Arandilla se encuentra la localidad de San Juan del Monte, un discreto municipio asentado a orillas del río, en el que destaca, como en otras muchas poblaciones ribereñas, el abigarrado complejo de bodegas construido en las afueras del pueblo.

No pasará desapercibido al visitante la silueta del castillo medieval que preside el pueblo, pero resulta de obligada visita el Palacio de Zúñiga y Avellaneda, un magnifico edificio renacentista plateresco bien representado por las esculturas y adornos de la portada de entrada que acoge en su interior un espectacular patio porticado de dos pisos, así como la Iglesia de Santa Ana, una excolegiata de estilo barroco austero y monumental que alberga un retablo neoclásico y un coro tallado en madera de nogal además de tres bustos romanos provenientes de la vecina Clunia.

La visita al museo de la Botica de los Ximeno y el Convento del Carmen pueden ser buena antesala a la ruta que se propone, partiendo del centro del pueblo para encaramarse al alargado Castillo, originado en tiempos de Fernán González y constituido por altos muros almenados jalonados de cubos cilíndricos de los que sobresale una alta torre del homenaje.

Tras rodear la fortaleza se desciende hacia un vallejo entre viñedos y tierras de cereal para realizar un recorrido por un entorno ligeramente ondulado donde predominan las grandes extensiones de cultivos con las sierras del Sistema Central como telón de fondo.

A través del mar dorado de cereal que se extiende a ambos lados del camino y siguiendo las indicaciones que marcan las flechas direccionales y las características marcas de pintura blanca y amarilla, se llega hasta el paraje conocido como los Cuatro Corrales, donde todavía se observa una tenada que sirve de refugio al ganado, en una pradera entre encinas.

Paulatinamente el camino se vuelve más estrecho, discurriendo entre el borde de un pequeño bosque de encina, residuo de lo que debió ser antaño, y una tierra de labor. Al final de este camino se abre la inmensidad de las tierras castellanas, donde la vista se pierde en los campos.

Sin embargo, si se gira a la izquierda el camino se interna rápidamente en una pequeña vaguada, conocida como 'El Bosque' donde los robles quejigos se desarrollan estupendamente gracias a la humedad que recogen las laderas del vallejo.

Encinas, enebros y sabinas albares completan la orla arbórea que se ofrece junto al camino, un estrecho sendero que desemboca en el más amplio valle del arroyo Valdearados.

Tras cruzar por una pasarela de madera se toma, con dirección suroeste, un amplio camino de concentración parcelaria que discurre paralelo al arroyo Valdearados. Más de cuatro kilómetros recorre el sendero por este camino, donde pinos y sabinas se mezclan con las fincas de labor, el soto del arroyo y antiguas praderas donde no será difícil sorprender a algún grupo de corzos pastando apaciblemente.

Al llegar a un marcado cruce donde es posible tomar caminos a los cuatro vientos se gira a la izquierda, ascendiendo en busca del Corral de Prado Achillo, el cual se puede observar desde el camino, para descender poco después hacia el valle del río Arandilla, dejando al paso la ermita de la Virgen de la Vega, y avanzando en dirección a la localidad de San Juan del Monte.

Callejeando por el pueblo se llega a un conjunto de bodegas tradicionales rodeadas de pequeños viñedos y lagares que representan en sí mismos un legado de la cultura y tradiciones de tiempos en los que la vida del pueblo giraba en torno al cultivo de la vid y la elaboración del vino.

Por el margen del río Arandilla y entre cultivos y pequeños montes se va reconociendo al fondo la silueta de la fortaleza de Peñaranda para acabar regresando de nuevo a esta localidad para dar por finalizada la ruta.

Información: Ribera del Duero Burgalesa

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