Senderismo Ribera del Duero

Sendero bosque brazacorta map

Datos básicos del sendero:

  1. Distancia: 9,1 km
  2. Tiempo estimado: 2 h
  3. Punto de salida: Brazacorta
  4. Desnivel acumulado: 175 m
  5. Dificultad: Baja
  6. Ciclabilidad: 100%
  7. Época recomendada: Todo el año
  8. Track GPX

SENDERO DEL BOSQUE DE BRAZACORTA PRC-BU 157 - SENDERISMO RIBERA DEL DUERO

Comarca: Ribera del Duero

Brazacorta

En uno de los rincones más bellos y apartados de la Ribera del Duero Burgalesa se encuentra el Bosque de Sabinas de Brazacorta, el cual se extiende a lo largo y ancho del Valle del Río Pilde.

Los sabinares son uno de los bosques más emblemáticos de Castilla, y son muchas las referencias de la antigüedad en el empleo de esta planta. Los curanderos celtas ya empleaban su aceite aromático con fines medicinales.

El camino se inicia en la localidad de Brazacorta, que da nombre al bosque por el que discurre gran parte del sendero. Unas frescas choperas nos despiden al comienzo de la ruta, que por el sur se dirige hacia la vega del pequeño río Pilde.

Tras cruzar el puente sobre el río y dejar a un lado los caminos que salen a ambos lados, se llega poco después a una bifurcación, lugar donde se debe girar a la derecha para tomar el camino que discurre por el valle.

En un principio, las tierras de labor configuran el paisaje, aunque en algunas lindes y ribazos ya se empieza a observar la presencia de la sabina. Al fondo, una gran mancha verde permite adivinar la presencia del bosque de Brazacorta.

El itinerario discurre tranquilo, permitiendo disfrutar de la soledad de la zona y de los pájaros que se acercan hasta la orilla del río para beber o lavarse. Cuando se está llegando al borde del sabinar se pasa sobre el arroyo de Bocalanava y se toma el camino que parte por la izquierda y que se adentra en el bosque.

Sabinas centenarias de magnífico porte sobre un suelo empradizado configuran el escenario del bucólico paisaje que envuelve al caminante. Los sabinares son bosques abiertos, característicos de climas fríos y terrenos secos, adaptados a unas condiciones de vida extremas.

Su madera, imputrescible, ha sido usada durante siglos para la construcción de vigas. Se ha llegado a encontrar vigas de sabina en buen estado en la restauración de algunos puentes romanos.

El sendero asciende lentamente hasta llegar a las proximidades de unas tenadas donde se guarece el ganado ovino, lugar donde se debe girar a la derecha e iniciar el descenso hacia el fondo de valle.

Un paseo de sabinas de gran tamaño escolta el paso sobre el río Pilde, desde cuyo puente se puede disfrutar del sonido del agua y de los colores de su ribera de sauces y chopos.

A continuación se cruza la carretera y se asciende por la ladera opuesta, que cierra el valle. Un camino poco marcado que discurre por el fondo de un vallejo permite ascender hacia el pago de Miralbueno, que como su nombre indica ofrece unas bonitas vistas del valle, además de observar la gran extensión de terreno ocupada por el bosque.

Si se presta atención se podrán ver los revolcaderos de los jabalíes, que gustan frecuentar estos bosques y frotarse contra el  tronco de las sabinas, cuya esencia tiene propiedades antiparasitarias. Herrerillos capuchinos, abubillas o palomas son algunos de los otros habitantes del bosque.

Una vez en la parte superior de la ladera se gira a la derecha y se toma una senda que discurre por la divisoria de aguas, a modo de balcón sobre el valle. Poco a poco se desciende entre arbolado, aunque las fincas agrícolas aparecen dispuestas aquí y allá, creando un bonito mosaico.

Al llegar a una bifurcación se gira a la izquierda, siguiendo entre sabinas y algunas encinas que se atreven a introducirse en el bosque.

Al llegar al camino de Valverde (de mayor anchura y con firme) se sigue recto, con dirección norte. El bosque se abre rápidamente y se llega hasta una encrucijada de caminos.

Siguiendo la señalización se mantiene el rumbo que se llevaba y tras subir un pequeño terreno, la senda rodea una zona de cárcavas, con una tierra de color rojizo y donde la vegetación se limita a algunas encinas y pequeño matorral.

El sendero rodea esta zona, conocida como Los Francisquillos, desde donde hay unas excelentes vistas, y desemboca en el camino a Coruña del Conde, por el cual discurre la histórica Ruta del Destierro del Cid.

Después de girar a la derecha se desciende por este camino, alojado en el Valle del Arroyo de Valdemaría, hasta Brazacorta, que queda a los pies.

Información: Ribera del Duero Burgalesa

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