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Qué ver en Arévalo - Ávila

Comarca: La Moraña y Arévalo

Arévalo

En esta visita a la villa histórica de Arévalo pasearemos por sus calles y visitaremos los lugares más interesantes que atesora esta localidad situada al Norte de la provincia de Ávila.

Capital de la Moraña, la villa de Arévalo o Ciudad de los Cinco Linajes, es un importante referente de arquitectura mudéjar castellana. Su centro histórico declarado Conjunto Histórico Artístico alberga un gran número de monumentos destacables.

Iniciamos la ruta en la Iglesia de Santo Domingo de Silos, punto de encuentro de visitantes y hoy en día parroquia principal de Arévalo. Dicho edificio se comenzó a construir en la primera mitad del siglo XIII, si bien sus obras se interrumpieron hasta que en el siglo XV, gracias a las donaciones de muchos entre los que destaca el General de Río (enterrado junto al altar mayor), se continuó con su construcción para finalizarla en el siglo XVI. 

Qué ver en Arévalo
Iglesia de Santo Domingo de Silos - Arévalo
Arco del Alcocer - Arévalo

Será en el siglo XVIII cuando se le de el aspecto barroco que hoy tiene en su interior, de la fábrica primitiva apenas queda la cabecera del templo románico-mudéjar.

En su interior como piezas más importantes: Retablo Mayor de Santo Domingo de Silos - Reliquias y escultura de San Vitorino, patrón de Arévalo - Reja plateresca que cierra la capilla mayor, del siglo XVI - Imagen de San Francisco de Asís de la escuela de Gregorio Fernández del siglo XVII - Imagen de la Virgen de las Angustias, patrona de Arévalo, del siglo XVI.

Continuamos nuestro recorrido por la Plaza del Arrabal donde muy cerca encontramos el Arco del Alcocer, única puerta de la muralla que hoy se mantiene en pie. Pasando bajo semejante entrada que conserva el carisma de fortificación a la vez que alberga en su parte superior la Antigua Cárcel Real del siglo XVI, entramos en el antiguo casco de la localidad, en lo que se denominó 'la villa' por estar intramuros.

Iglesia de San Martín - Arévalo
Atrio porticado de San Martín - Arevalo
Plaza de la Villa - Arévalo

La primera parada ya en el interior de la muralla la hacemos en la Plaza del Real, cuyo nombre deriva del desaparecido Palacio Real, construido en época de Enrique II y en el que vivieron monarcas tan importantes como Isabel la Católica, su padre Juan II y su hermanastro Enrique IV.

En ella además podemos ver el Ayuntamiento, antiguo palacio mudéjar, la Casa de los Sexmos (hubo dos en la localidad) y la Casa del Concejo, esta última acoge la Casa de Cultura y el Centro de Interpretación de la Naturaleza.

Paseamos después por la Calle La Alhóndiga hasta llegar justo frente a dicho edificio, hoy en día Biblioteca Municipal. Continuamos por la misma calle y antes de girar a la Plaza de la Villa podemos contemplar el espléndido pórtico de la Iglesia de San Martín y sus dos torres mudéjares, símbolo inequívoco de la presencia de musulmanes en la localidad.

Iglesia de Santa María la Mayor - Arévalo
Pinturas Iglesia de Santa María la Mayor - Arévalo
Casa de los Sexmos - Arévalo

Entramos en la Plaza de la Villa, centro histórico de la antigua villa. Es un bellísimo y sugerente ejemplo de arquitectura popular castellana medieval soportada casi en su totalidad, con sus 31 columnas de piedra y admirablemente 25 de madera. Casas con entramados de madera y ladrillo; flanqueada por esas tres majestuosas torres mudéjares, cada una distinta y las tres ejemplos extraordinarios de ese mudéjar castellano. Ha sido restaurada recientemente.

En la plaza destaca la Casa de los Sexmos, el edificio alberga el Museo de Historia de Arévalo. Esta casa fue testigo de la ratificación, en julio del año 1494, del Tratado de Tordesillas por parte de los Reyes Católicos, en virtud del cual se establecía un reparto de las zonas conquistadas y de anexión del nuevo mundo.

En el extremo opuesto de la plaza, la majestuosa aunque pequeña Iglesia de Santa María la Mayor del Castillo, de estilo mudéjar. Posee un maravilloso ábside y una torre a los pies desde la que se daban las campanadas de la queda, que suponían la apertura y el cierre de todas las puertas de la muralla en época medieval. En el interior de dicho edificio se puede contemplar un maravilloso conjunto de pinturas murales medievales y artesonado mudéjar en el trascoro.

Castillo de Arévalo
Castillo de Arévalo
Puente de Medina - Arévalo

Abandonando dicha plaza bajamos hasta el Castillo, hoy en día no es visitable por pertenecer al Ministerio de Agricultura y ser utilizado para uso del propio organismo, no obstante se realiza una explicación del edificio. A lo largo de la historia ha sido utilizado para diversos fines, habiendo sido desde cárcel hasta cementerio.

Es una obra múdejar iniciado en piedra sillería y con añadiduras y remates de ladrillo, su origen se remonta al siglo XIV con reformas en los siglos XV y XVI. Ha sido ampliamente restaurado y de su interior sólo conserva la división en pisos y la estructura de la torre del homenaje semicircular de corte morisco.

Merece la pena, sin embargo, llegar hasta sus inmediaciones para poder observar la junta de los dos ríos Adaja y Arevalillo, que hacen de barrera defensiva natural en esta zona, a la manera que los fosos lo hicieron en otras fortificaciones medievales.

Iglesia de San Juan Bautista - Arévalo
Iglesia de San Nicolás de Bari - Arévalo
Ermita de la Lugareja - Arévalo

Una vez allí emprendemos la vuelta para el actual centro de actividades de la localidad, la Plaza del Arrabal, no sin antes ver el Puente de Medina, los diferentes restos de muralla que van quedando a nuestro paso y entrando en dos edificios más, la Iglesia de San Miguel, con su retablo magnífico del siglo XVI y la Iglesia de San Juan Bautista o de los Reyes donde podemos ver hoy una de las joyas del patrimonio artístico de Arévalo.

Se trata de una escultura de San Zacarías realizada en mármol, al más puro estilo románico borgoñón de finales del siglo XII y principios del siglo XIII. Posiblemente perteneció a una portada y hoy en día se encuentra como pieza única testigo de dicha puerta.

También se encuentra aquí la talla original de la Virgen de las Angustias, patrona de la ciudad, de la que fuera muy devota la reina Isabel la Católica. La sacristía alberga un gran número de imágenes y de pinturas. En esta iglesia además podemos ver un Crucificado gótico, y toda una galería de retablos pertenecientes al Colegio de los Jesuitas de Arévalo, en concreto a su Iglesia de San Nicolás de Bari fundada en 1579 y dedicada a Santiago Apóstol. Este templo estuvo abierto hasta la expulsión de los jesuitas de la ciudad en 1767. Actualmente se encuentra en un avanzado estado de abandono.

A las afueras de Arévalo se encuentra la Ermita de la Lugareja, considerada una de las obras cumbre del románico mudéjar español.

un paseo arevalo mini

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