Turismo Castilla y León

Un Paseo por El Valladolid Taurino

Comarca: Valladolid y Alfoz

Valladolid Capital

Alojada en lo más hondo de la entraña española, la fiesta de los toros constituye la representación de una insólita danza, hecha de rito, luz, color, autenticidad y plástica, donde un hombre juega con el toro  componiendo  la figura. Es una explosión de arte, un ritmo de vida y de muerte, de luces y sombras, de miedos y valentías, de riesgo y de belleza.

Es imposible precisar con exactitud los orígenes de la llamada Fiesta Nacional. El primer antecedente histórico que poseemos lo constituyen las llamadas Funciones Reales, quer se celebraban  en la Corte con motivo de algún fausto acontecimiento.

La nobleza es siempre la protagonista en el alanceo de toros a caballo. Pero el caballero precisa de un auxiliar de pie que, en el futuro va a tener una importancia decisiva, porque de este primitivo peón de brega nacerá el toreo en la forma que ha llegado a nuestros días.

Fue el rondeño Francisco Romero, de quien se desconoce la fecha de su nacimiento, el primer lidiador de a pie que logró fama y nombradía, pero no es hasta la llegada de su nieto Pedro Romero, también de Ronda, y los sevillanos Joaquín Rodríguez 'Costillares' y José Delgado 'Pepe-Hillo', nacidos los tres en la mitad del siglo XVIII, cuando se establecen ya las formas y las normas del arte de lidiar toros que hoy conocemos.

Plaza de Toros - ValladolidVista aérea Plaza de Toros - ValladolidExterior Plaza de Toros - Valladolid

La actual Plaza de toros de Valladolid fue inagurada el 20 de septiembre de 1890, fecha en la que se lidiaron seis toros del Marqués de Saltillo por los espadas Rafael Molina 'Lagartijo', Manuel García 'Espartero' y Rafael Guerra 'Guerrita'. El primer toro que salió por el chiquero se llamaba 'Angulillo', cuya cabeza disecada se conserva en la conserjería de la plaza. El precio del tendido, sin distinción de sol y sombra, era de tres pesetas y diez céntimos.

En 1997 la plaza fue objeto de una amplia remodelación. Se instalaron escaleras y graderías metálicas con lo que se aumentó su confortabilidad, solidez y seguridad. Su actual aforo es de 10.500 localidades. De estilo mudéjar, posee unos servicios modélicos, tanto de oficinas, enfermería y capilla como de cuadras y corrales.

En el exterior de la plaza dos esculturas crean ambiente y embellecen el entorno. Una es la del matador de toros vallisoletano Fernando Domínguez, obra realizada en 1999 por Pablo Ignacio Lozano. Junto a la escultura se reproducen algunos de los versos de 'Toros junto al Pisuerga', romance que en 1951, le dedicó el insigne poeta valenciano Rafael Duyos. La otra es un grupo titulado "Arco de Toros", obra del 2007 de la que es autora Carmen Rabanal Tablada.

En un edificio anexo a la plaza, en la calle Peral, 13, donde también se hallan ubicadas las taquillas, se inaguró en mayo de 2007, el Museo del Toro. Proyectado y dirigido por el arquitecto David Lamota Rebollo, se trata de un espacio moderno, funcional en interactivo, dotado de las nuevas tecnologías en materia de simulación y realidad virtual. Es el primer museo taurino de estas características en España.

Escultura de Fernando Domínguez - ValladolidEscultura Sala Museo del Toro - Valladolid

Con setecientos metros cuadrados de superficie, consta de dos plantas aptas para la divulgación de la extensa en intensa historia del arte del toreo. El visitante puede sumergirse en un mundo fascinante y mágico, merced a las últimas técnicas digitales, pero también se puede acceder a admirar los objetos clásicos de todo museo taurino, como son trajes de luces, capotes, estoques y cabezas de toros. Modernidad y tradición van de la mano en un museo que cuenta también con sala independiente, apta para reuniones, conferencias y exposiciones itinerantes.

Fue bien avanzado el siglo XVIII cuando comenzaron a levantarse las primeras plazas de toros. Hasta entonces las corridas venían celebrándose en las plazas públicas. En nuestra ciudad, también se empleó la Plaza Mayor, para las celebraciones de diferentes festejos taurinos. Un buen exponente de ello son los cuadros de las fiestas de la Cruz, obra de mediados del siglo XVII, con la representación de varias corridas de toros.

Pedro Regalado, un fraile franciscano, nacido en la vallisoletana calle de la Platería, en 1390, fue acometido por un toro cuando se dirigía a Valladolid desde el convento del Abrojo. Pedro Regalado, después de implorar al cielo, mandó al toro que se postrara y, después de echarle la bendición, ordenó que se marchara sin hacer mal a nadie.

Tan milagrosa acción, que no fue la única que realizó en su vida, movió a la iglesia a canonizarle en 1756, para, porteriormente, ser entronizado como patrono de la ciudad que le vio nacer. En el año 1951, los toreros propusieron y consiguieron el patronazgo del humilde franciscano. De esta forma, Valladolid y los toreros están identificados por la misma advocación, lo que llevó al equipo municipal, en 1952, a instituir unos trofeos, que llevan el nombre del milagroso santo, para premiar las actuaciones más brillante de los hombres de luces en Valladolid. Estos trofeos son los más antiguos de España y gozan de un reconocido prestigio.

Sala Museo del Toro - ValladolidSala Museo del Toro - ValladolidSala Museo del Toro - Valladolid

En la Iglesia del El Salvador se rinde culto a tan excelso vallisoletano y en la plaza del mismo nombre, junto al templo, el 13 de mayo de 2004, día de su festividad, fue eregido un monumento al patrono de la ciudad, una escultura de bronce obra de Miguel García Delgado. En el interior del templo se conserva la pila bautismal donde fue bautizado el santo y su capilla. Además merece la pena destacar la capilla de Sn Juan Bautista con un valioso retablo flamenco.

El cambio de impresiones, el contraste de pareceres, la conversación por la conversación, siempre con el toreo como tema de diálogo, lleva a muchos aficionados a agruparse en "peñas" , donde se rinde culto a una afición común. La peña 'Afición Vallisoletana' en la calle Alonso Berruguete, a la vera del histórico Teatro Calderón, el la más antigua, mumerosa y emblemática de cuantas existen en Valladolid.

Fundada en 1954, hoy es museo, archivo, biblioteca y pinacoteca. Taberna, sala de jueos, de televisión y de lectura conforman un entrañable lugar de encuentro, de ocio y de diversión, donde la amistad, esa hemosa palabra, se escribe con letras de oro. Cuenta con casi doscientos cincuenta socios y en  2006 recibió, el premio Cossío como mejor entidad taurinocultural de España.

Bajo la estética romántica y costumbrista de finales del siglo XVIII e inicios del XIX, distintos artistas representaron la fiesta taurina.

Calle de la Platería - ValladolidEscultura de San Pedro Regalado - ValladolidVista aérea Plaza del Viejo Coso - Valladolid

Entre esas históricas representaciones escultóricas, merece la pena destacar en nuestra ciudad, la colección que de toros y toreros se expone en el Museo Nacional Colegio de San Gregorio. Así con veintisiete figuras humanas y animales, agrupadas en escenas, contemplamos los diferentes lances de un festejo taurino en otros tiempos. Son obras de madera, aunque vestidas con telas naturales. Los trajes goyescos se corresponden con indumentaria taurina de la época.

Antes de la actual plaza del Paseo de Zorrilla existió otro coso octogonal, construido en el año 1834. Situado en la calle San Ignacio, al lado del Palacio de Fabio Nelly, duró como palenque taurino hasta la inauguración de la nueva plaza.

Desde 1903 hasta 1977, fue ocupada como casa-cuartel de la Guardia Civil. Posteriormente pasó a manos privadas y se construyeron viviendas en torno a una plaza que es de uso público al estar declarada conjunto histórico artístico.

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