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Romería de San Frutos

Sepúlveda - Segovia

25/10/2017

Se celebra una romería el día 25 de octubre en la ermita de San Frutos en las Hoces del Río Duratón (Sepúlveda).

La Ermita de San Frutos, está situada muy próxima a Sepúlveda, en la Hoces del Río Duratón, escarpado y agreste lugar de inusitada belleza y uno de los parajes más bonitos de la provincia, declarado Parque Natural por la Junta de Castilla y León. Este paisaje de grandes cortados y gargantas horadadas por cárcavas y viejas cuevas alberga la mayor colonia de buitres de España, buitres que aletean sobre el río que transcurre mansamente a los pies.

Dicha ermita, se encuentra en el vértice de una hoz, suspendida a más de 100 metros, sobre la que habitó San Frutos, el Santo Patrón de Segovia, protector de los pájaros. Pero hay una pregunta que se hace el viajero al llegar a este paraje, al comprobar el aislamiento y el silencio que envuelven al mismo. ¿Cómo llegaría San Frutos hasta aquí? Seguramente San Frutos debió pensar que no podía existir mejor sitio para el recogimiento y la contemplación. En este mágico ambiente, entre hoces, tajos y gargantas, se hace presente la leyenda según la cual San Frutos se enfrentó con los moros, trazando con su báculo una raya en el suelo, a modo de frontera, que nunca debiera pasar el infiel, tras lo cual se abrió una profunda sima que separó a moros y cristianos.

La Ermita fue fundada por Frutos y sus dos hermanos, Valentín y Engracia, en el siglo VII, lugar al que se retiraron para llevar una vida contemplativa y donde murieron y fueron enterrados. De la Ermita, románica sobre base visigótica, puede visitarse el exterior del templo, los muros de las antiguas dependencias del lugar, la capilla en la que reposan los restos del Santo Patrón, un pequeño cementerio y, en general, restos de lo que fue un lugar de recogimiento que dependió, como priorato, del Monasterio de Silos. Cuando el día 25 de octubre los romeros llegan a la Ermita, sacan en procesión al Santo, precedido de la dulzaina y el tamboril y acompañado por un gran número de danzantes. A eso de las tres de la tarde la gente se reúne para disfrutar de un gran almuerzo a base de asado a la parrilla.

Otro de los ritos curiosos de esta romería lo constituye 'pasar por la piedra del Santo', roca milagrosa en forma de rectángulo, colocada bajo el altar, para lo que se gatea por un pasadizo muy angosto iluminado por una vela y se rodea así por tres veces la piedra. Más tarde se continúa la fiesta en la villa de Sepúlveda.